viernes, enero 05, 2007

Adios Check Point


Hoy es un día especial en mi carrera profesional. Y en mi vida. Hoy, después de 5 años, 10 meses y 5 días de estar con Check Point Software Technologies, empresa israelí de software de seguridad para Internet, he dejado de trabajar para ellos.

Comenzó el día con los recuerdos. De la primera vez que instalé un firewall de Check Point, allá por 1999, si mal no recuerdo, cuando todavía trabajaba en CITI (Integrador con base en la zona norte del país, a quien también debo mucha de mi formación profesional), en Monterrey. De cómo "fuí convencido" de venirme a trabajar al fabricante, por el que fué por casi 6 años mi jefe, pero que después se convirtió, es y seguirá siendo mi amigo de cualquier modo: Vicente. De mi sorpresa de haber sido yo elegido entre otros candidatos, cuando yo ni siquiera vivía en Cd. de México y la decisión implicó moverme de ciudad. Y no a cualquier ciudad, sino a una con 25 millones de gentes, amada por muchos y temida por todavía mas. De la gente que conocí aquí. Tanta gente, tantos profesionales, tantos amigos...

Cuando llegué a la compañía, en marzo de 2001, Latinoamérica era un equipo de solo 7 gentes: 2 en Miami, 3 en Brasil y 2 en México. Ahora que me voy, la oficina tiene oficinas en 5 países con 17 personas en total. Ser testigo y parte de ese crecimiento fué una experiencia única y enriquecedora al por mayor.

Profesionalmente crecí mucho. Cuando entré era solo un ingeniero de sistemas, para México. Gracias a Check Point fué que aprendí las artes de la preventa. De Vicente la visión de negocio. De Pedro, la manera de organizar todo desde la ingeniería para que tuviera sentido de negocio. Dentro del grupo, que en general era bastante abierto, pasé de ser alguien con personalidad un poco tímida y un mucho introvertida, pasé a ser alguien con mas confianza para entablar relaciones de trabajo. Algo interesante fué que en el proceso descubrí, que no importa qué tan caro sea al traje de la persona que está enfrente de mí, y no importa qué tan alto sea su rango dentro su organización: al final del día, todos somos personas, a todos nos gusta ser bien tratados y respetados. Nos gusta a todos tratar con gente cumplida, responsable y gente que tenga empatía con nosotros. Intereses similares pues. Aprender a leer esos intereses y compaginarlos con los tuyos, es algo que requiere práctica, pero se aprende.

Fué la primera vez que fuí a Brasil, a una junta regional. Supe lo que era estar en una verdadera junta de planeación, comprendí el portuñol y la importancia del portugués para los profesionales de la América Latina, y también supe lo que es regresarse todo desanimado, "con la cola entre las patas" porque al jefe no le gustó lo que uno hizo con tanto esfuerzo. Mas que nunca, supe la diferencia entre "dar tu mejor esfuerzo" y "obtener resultados"

Por la compañía fué también que cruzé por primera vez el Atlántico. En 2002 si mal no recuerdo, fuí con Vicente a Amsterdam para una reunión con el grupo de "High-End", y aparte de entender por primera vez qué querían decir bien a bien palabras estoréricas scomo "Provider-1" y "Multi-Link / VSX", me tocó gente fumando droga en la calle como si nada, educación sexual para adolecentes en horario familiar en la televisión, y otras cosas diferentes a lo que yo estaba acostumbrado, además visitar la fábrica de Heineken y la casa Van Gogh, entre otras cosas.

Por Check Point, y gracias al contacto con gente de Israel, comprendí el valor y la importancia de la fé judía para mí como cristiano católico, comprendí muchos de los motivos que hay detrás de los conflictos de Oriente Medio, le tomé un gusto especial a tratar de averiguar las raíces de mi fé cristiana, y también el gusto por una idioma a todas luces extraña para mí hasta ese entonces: El Hebreo. Idioma que a la fecha todavía quiero perfeccionar algun día, y por lo que espero poder estar un tiempo en Israel para poder perfeccionarlo. Y así con eso, fué como entré con dos idiomas (español e inglés) y salí conociendo 4 (los anteriores mas portugués y hebreo).

Aprendí cómo funciona el ciclo de venta: desde que alguien tiene una necesidad hasta que alguien la satisface con algun producto. Aprendí a traducir necesidades a características, características a productos, productos a precios, precios en propuestas y propuestas en dinero. Aprendí con gente que tiene la fama de hacer estos negocios desde hace siglos. Cuando estuve en Israel este año por vacaciones y visité Jericó (Jericho) con 10,000 años de vida, supe a lo que se referían con cultura milenaria...

Tuve la oportunidad de platicar de cerca con Gil Schwed (ya como empleado, dado que lo había hecho en un evento de Check Point en el año 2000, todavía como parte de CITI), quien es fundador de la compañía y uno de los mas famosos hombres en el mundo de la seguridad informática y en los negocios de tecnología. Considerado el "Bill Gates" de Israel, hizo crecer la compañía de 3 socios a lo que es hoy día. Compartir de cerca su visión y constatar una vez mas que no importa qué tan alto sea el cargo de alguien, siempre serán personas, fué una vivencia muy valiosa para mí.

Con la compañía igual conocí gente muy valiosa en los distribuidores de productos. gracias a los recorridos que hice por casi toda latinoamérica me dí cuenta de que la forma de ser y de pensar es ciertamente muy similar en todo latinoamérica: donde quiera hay gente trabajadora, la hospitalidad es definitivamente un rasgo característico de nuestra gente, la comida por todos lados (o casi todos lados) es riquísima, la arquitectura colonial aunada al sabor local de las construcciones da un toque único a las capitales; y la gente siempre es abierta con el extranjero, el desconocido, siempre esforzándose por hacerle sentir como en casa.

Fué una experiencia valiosa y un hito bastante importante en mi vida. Por todas estas vivencias y por todos los aprendizajes.

Sin embargo, como todo en la vida, las cosas y las personas tienen que evolucionar. "Renovarse o morir" recuerdo que decía alguna publicidad hace años. En este momento es cuando decidí que seguir en el mismo sitio era no avanzar. Creo que todo en esta vida tiene un ciclo que comienza y termina, como la vida misma. Y el ciclo para mí aquí ya se cumplió. Tomé y aprendí lo que tenía que aprender, di todo lo que tenía que dar. Tiempo de ir a otra cosa.

Me quedo con recuerdos muy gratos. Cuando el día de hoy avisé que me estaba yendo de la compañía, recibí mensajes electrónicos y llamadas de literalmente todo el mundo que me hicieron sentir bastante bien, por las simpatías que logré despertar. Muchos de ellos me conmovieron profundamente. Otros me hicieron reír, dado ese humor extraño caracerístico de los ingenieros. A Dios gracias tengo invitaciones para ir a India, Holanda, Francia, Israel, Singapur, Estados Unidos, Brasil, Suiza y no sé que otros sitios, invitaciones a las que dudo mucho pueda atender, pero el solo gesto de que me las hayan ofrecido me hace sentir bastante bien. Todo mundo me dijo que me iban a extrañar, lo cual se agradece. A todo mundo le dije la verdad: que iba a extrañar mas a la gente que a la empresa en sí. Que no me iba resentido, corrido, ni nada parecido; sino antes bien, agradecido. Pero que tenía que comenzar otra etapa en mi vida, y quiero hacerlo como estoy acostumbrado: de la mejor manera posible, poniendo todo mi empeño y entrega, y entendiendo que a este mundo todos hemos venido a servir. Como siempre digo, aunque sea de mal ejemplo... ;-)

En total, creo que contesté alrededor de 100 mensajes de despedida. A cada uno de ellos le dí su tiempo: lo agradecí y en retorno ofrecí hospitalidad y afecto. ¡Es mucho amor para procesarlo tan rápido y quedárselo todo!

Adiós Check Point. O quizá sea un hasta pronto. Uno nunca sabe en la vida qué vueltas han de dar; pero por lo pronto, muchas gracias por todo. Se te quiere y se te va a extrañar. De corazón...

2 comentarios:

Iñigo dijo...

Enhorabuena por ésta nueva etapa en la vida (laboral).

Puedes estar seguro de que no vas a decir adiós a la gente de Checkpoint (ni a la empresa), y que te los vas a ir encontrando por sorpresa en muchos sitios.

Sin ir más lejos, yo me encontré en una central de Telefónica a una compañera de la Universidad que se había ido a California a montar el portal de Terra en USA y que nadie esperaba volver a ver en España.

Como decimos en España: Arrieros somos y en el camino nos encontraremos.

Martin Hoz dijo...

¡Amigo Iñigo!
Primero, gracias por tu comentario en tu blog sobre mi ya bloggeando. Si es que de alguien he aprendido muchas cosas y de quien he toado ejemplos, ha sido de tí.
Tienes razón, he seguido viendo a la gente de este lado. Me ha gustado el nuevo desafío, pero eso no ha hecho que deje de extrañar a la gente...
Espero que nos veamos pronto, y hagamos aquel viaje a Asia que tenemos propuesto, o de lo contrario, nos haremos demasiado viejos para poder realizarlo... ya ves que el tiempo vuela... :-)
Un abrazote muy grande...